¿Sinfonía o Ruido Organizacional?

¿Te has dado cuenta que la sinfonía que podrían producir las interacciones humanas, disuena en ocasiones en las empresas?

"Uno de mis colegas que también es vicepresidente en la empresa, no deja de hacerme la vida imposible, busca constantemente hacer comentarios que denigran mi trabajo, no sé cómo manejar esta situación".

"No sé cómo hablar con mi jefe, no escucha, me intimida durante las reuniones, he perdido el interés de ir a trabajar".

"Mi jefe solo da órdenes, con él no se puede dialogar".

"Mis hijos manejan ahora la exitosa empresa que fundé hace más de 50 años. Aunque sigue siendo muy buen negocio, temo que el estilo de relaciones que se generan al interior y la falta de cuidado por la gente pueda llevar al traste el esfuerzo de tantos años, no se hablan".

Frecuentemente escucho esta clase de comentarios que me llevan a concluir que uno de los temas en los que las empresas más requieren trabajar es en la comunicación. No sólo se trata de dificultad para hacer presentaciones en público, lo cual sigue siendo todo un lío en ciertas ocasiones, sino que la cosa va más allá. A veces no hay diálogo, sino un lenguaje corporal que incomoda, hasta el punto de sentirse incapaz de hablar con fluidez en su presencia. En otros casos, en lugar de construir en conjunto, simplemente se dan órdenes. Durante las reuniones unos cuantos toman la palabra y otros prácticamente no participan. Algunos en lugar de estar centrados en ver cómo apoyar la idea de un compañero, parecen estar pensando en sus propias estratagemas para contradecir. En fin, la sinfonía se torna ruido y al final no hay cómo danzar juntos.

Abordar la comunicación desde la teoría no sirve, y tampoco es suficiente dar ejercicios para que las personas los hagan al regresar a la oficina luego de un proceso de formación, pues tan pronto llegan, se vuelven a transformar en los actores que eran justo antes de la formación, y ya no encuentran ni tiempo para practicar...si es que lo buscan.

¿Entonces qué hacer?

  1. Trabajar con el grupo completo.
  2. Acompañarlos a revisar en tu presencia sus temas reales de empresa, aquellos que normalmente tratan en las reuniones o viven en la cotidianidad.
  3. Apalancar la reunión en una metodología que se enfoque en despertar la inteligencia colectiva.
  4. Permitir que aprendan In situ cómo comportarse, cómo relacionarse, cómo intervenir.
  5. Reflexionar sobre lo que ayuda a crear una sinfonía organizacional tal como te lo propongo en el siguiente video.

Compárteme tus comentarios y con gusto te haré saber sobre lo que vamos descubriendo y avanzando, en búsqueda de un desempeño grupal sobresaliente y un cambio cultural sostenible en las organizaciones. 

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EstherCristina Puentes Parrado
 

Como buscadora de la excelencia humana, confío en la capacidad de las personas para conectarse consigo mismas y con los demás, para lograr convivencias armónicas que agreguen valor, en donde quiera que se enfoquen en ello. Como psicóloga, terapeuta, coach profesional, mentor y experta en inteligencia colectiva, acompaño a individuos y grupos a vivir sus vidas y sus trabajos ¡AL MÁXIMO!